En Negative Epsilon llevamos cinco años trabajando con facturación. Empezamos con proyectos de consultoría para algunos clientes en 2021 y lanzamos nuestro primer producto propio que necesitaba facturar en 2022.

Desde entonces, casi todos los proyectos para clientes o productos que hemos construido han requerido algún tipo de facturación: facturar a nuestros propios clientes, permitir a los clientes gestionar flujos de facturación complejos o incluso intermediar como una plataforma que emite facturas en nombre de sus comercios.

Nos hemos enfrentado a escenarios bastante feos: facturas transfronterizas donde se mezclaban servicios y bienes, facturación a administraciones a través de redes nacionales e internacionales, cambios repentinos de clasificación de tipos impositivos…

Pero nuestra principal lección ha sido mucho menos dramática: para el 80 % de la actividad empresarial, facturar es un proceso aburrido y repetitivo.

Si trabajas principalmente en un único sector y en un solo mercado, la mayoría de tus facturas se parecerán mucho. Hablas una vez con tu asesor para saber qué impuestos deben incluirse y, después, emites durante años mil facturas prácticamente iguales.

Para eso hemos creado FiscalRail.

FiscalRail es una API de facturación pequeña y deliberadamente acotada, diseñada para cubrir el 80 % habitual de la facturación sin obligar a cada integración a asumir la complejidad del 20 % restante.

Empezamos por España, pero ya hemos decidido no admitir todos los escenarios de facturación que permite Hacienda. Los regímenes especiales, el IGIC, el IPSI y los impuestos especiales sobre bienes regulados quedan fuera de alcance por ahora. En su lugar, solo admitimos los tres tipos generales de IVA (21 %, 10 % y 4 %), las retenciones de IRPF y la inversión del sujeto pasivo. Sabemos que no bastará para todo el mundo, pero mantener un alcance estrecho nos permite hacer más sencillos y fiables los flujos que sí soportamos.

Un alcance más reducido no significa recortar en la infraestructura subyacente. FiscalRail se basa en facturas emitidas inmutables, numeración atómica, operaciones idempotentes, cuentas de prueba realistas, correcciones que preservan el historial de facturas, entrega de webhooks y PDF profesionales etiquetados. Son componentes que cualquiera esperaría de una API de facturación, pero en nuestra experiencia apenas existe una solución que los ofrezca todos sin costar una fortuna.

Este último punto nos importa. Ser baratos —más concretamente, ser bastante más baratos que el competidor más económico de nuestro espacio— también es uno de nuestros objetivos. Creemos que la facturación debe hacerse bien desde el principio, incluso con volúmenes muy bajos; por eso lanzamos el producto sin cuotas mensuales. El uso Live se cobra por operación correcta y todo el uso de prueba es gratuito.

FiscalRail es nuevo, pero incorpora lo que hemos aprendido durante cinco años implementando flujos de facturación reales. Ya está preparado para las primeras integraciones y tenemos mucho más previsto.

Obtén tu clave de API y emite gratis tu primera factura de prueba.